La Arcilla

 La arcilla se ha venido utilizando desde muy antiguo para tratar múltiples afecciones.

 Los efectos esenciales de la arcilla están en su doble capacidad de Adsorción y Absorción.

 Sus partículas son tan minúsculas y la extensión de su superficie tan grande que enormes cantidades de toxinas son absorbidas por ella.

 Existen dos maneras de utilizar la arcilla: Para uso Interno y de uso Externo

 En el uso Externo: las aplicaciones de la arcilla eliminan las inflamaciones de todo tipo, absorben las materias mórbidas y pútridas que pueda contener el cuerpo enfermo y purifica de esta manera los abscesos y las ulceraciones. Es una excelente medicación para toda clase de dolores, ya sean reumáticos o de artritis, inflamaciones, hinchazones, abscesos y esguinces. Es también gran protector de la piel

 Observando un cataplasma de arcilla, después de una aplicación de dos horas sobre la parte enferma del organismo, se ha constatado una radiación netamente inversa, señal evidente de que toda fuerza radiactiva positiva de la arcilla ha sido transmitida al organismo, y toda afección ó enfermedad que tenía el cuerpo, ha pasado a la cataplasma.

 Preparación:
 Para preparar una cataplasma, tenemos que coger un recipiente de cerámica ó de cristal, nunca que sea de metal ó de plástico; se coge la arcilla (siempre con una cucharada de madera) y se echa en el recipiente, se agrega agua formando una masa (ni muy clara ni muy espesa) y se aplica una gruesa capa directamente sobre la piel de la zona a tratar, se tapa con un papel metálico para que mantenga durante más tiempo la humedad, una vez seca se quita procurando no tocar con las manos la arcilla pues se ha saturado de todas las toxinas.

 En el uso interno: de la arcilla han sido constatados los mismos efectos beneficiosos que en su uso externo. Sus usos fundamentales están a nivel de estomago e intestinos, actúa  absorbiendo las toxinas segregadas por los microorganismos,  haciéndolas inofensivas y  eliminándolas. A su vez desintoxica la sangre , restablece el metabolismo normal del cuerpo dándole vigor, energía y salud.

 Para uso interno, se echa una cucharita de moca en un vaso de agua, se agita y cuando está en suspensión se bebe, hay que ir agitándolo porque la arcilla se va depositando en el fondo.